La homeopatía

La homeopatía reconoce la capacidad innata del organismo para mantenerse sano, “Vis Mediatrix Natura” (el poder curativo de la naturaleza).

En la homeopatía unicista entendemos al ser humano como una totalidad, por lo que buscamos curarlo con un solo medicamento; el que cubra el conjunto de los síntomas que presenta el enfermo en ese momento determinado.

Para el médico homeópata los síntomas son el lenguaje con el que el individuo expresa su disarmonía funcional y psíquica. La totalidad de síntomas da la imagen del medicamento similar.

El síntoma es la señal, es la expresión visible de un proceso invisible que es la enfermedad.

El medicamento homeopático produce un estímulo curativo que pone en marcha la capacidad de curación de cada enfermo.

 

El medicamento homeopático

El medicamento homeopático acelera, estimula y ordena el proceso de curación.

En estado de salud las funciones del ser vivo se conjugan de forma armoniosa; si una función se perturba el conjunto pierde la armonía. Así pues la enfermedad es la pérdida de armonía o la pérdida del orden hasta ahora equilibrado.

Con el desarrollo de nuevos conceptos en el terreno de la Física, se ha hecho evidente que todo sistema vivo posee un campo electromagnético de gran complejidad. Éste puede ser medido con gran precisión y se puede probar que está estrechamente ligado al crecimiento y al desarrollo, a la degeneración y a la regeneración; así como a la orientación de las partes que constituyen el conjunto del organismo. (The fields of life. Dr Burr).

La medicina homeopática

La medicina homeopática actúa a favor del cuerpo y nunca en contra.

Favorece la capacidad de curación propia de los seres vivos, cuidando y sin entorpecer los mecanismos de los que dispone el organismo, de forma innata, para mantenerse sano.

La misión del médico

La principal misión del médico es restablecer la salud en sus enfermos, que es lo que se llama curar.

El ideal más elevado de una curación es restablecer la salud de manera rápida, suave y permanente (Organon de la Medicina. Dr. Samuel Hahnemann. Parágrafos 1 y 2).

La salud es un estado de armonía entre las distintas partes del cuerpo, así como de la persona (como un todo) con el cosmos.

En estado de salud el ser humano es libre, espontáneo, vive en el presente y es capaz de cumplir con las exigencias de cada situación.

La curación tiene un significado, como decía el Dr. Paschero, tenemos que salir del autismo infantil para pasar a la adultez, del egocentrismo al altruismo, de la actitud pasiva y receptiva a una actitud activa y dativa, de darse a sí mismo.

Sustancias naturales

Los medicamentos homeopáticos se preparan con sustancias provenientes de la naturaleza que se someten a procesos sucesivos de dilución y succusión (dinamización homeopática).

De acuerdo con los principios de la homeopatía cada sustancia tiene un efecto diferente sobre el organismo vivo, por lo que será necesario analizarlas individualmente para obtener el patrón de sus efectos. Es por ello que la homeopatía fue el primer sistema médico que trató de evidenciar de forma sistemática los efectos de cada sustancia en el organismo, identificando lo que las hace diferentes a unas de otras.

El estudio de los efectos de los medicamentos en el ser humano, mediante lo que se denomina proving o experimentación pura, es un precursor de lo que, muchos años más tarde, se convertiría en el paradigma de la medicina científica: el ensayo clínico para el estudio de los medicamentos. (Hahnemann 1841, Sherr 1994).

El remedio más similar

Sólo el medicamento más similar actuará de forma curativa.

La totalidad de los síntomas del paciente da la imagen del medicamento más similar. Ésta totalidad incluye:

  • Síntomas mentales.

  • Síntomas generales (que afectan al conjunto del organismo).

  • Las modalidades de los síntomas locales o particulares.

  • Síntomas raros, extraños y peculiares, que carecen de explicación fisiológica.

Los síntomas homeopáticos son los que permiten individualizar al paciente, son los que nos hablan de la persona que padece la enfermedad y no de la enfermedad en sí.