¿Qué es la homeopatía?

¿Qué es la homeopatía?

La homeopatía es un método terapéutico desarrollado por Samuel Hahnemann, médico alemán del siglo XVIII, que restablece la salud mediante la administración de medicamentos homeopáticos seleccionados individualmente según el principio de similitud.

La palabra homeopatía viene de “hómoios” que significa semejantes. Hipócrates de Cos, el padre de la medicina occidental, ya dijo que las enfermedades se podían tratar con medicamentos capaces de producir síntomas similares a los que se quiere curar (Similia similibus curentur).

Hahnemann, aplicando este principio hipocrático, descubrió que utilizando las sustancias medicamentosas en dosis mínimas dinamizadas homeopáticamente, evitaba sus efectos secundarios y aumentaba su poder curativo.

Salud y enfermedad

Salud y enfermedad

¿QUÉ ES LA SALUD Y QUÉ ES LA ENFERMEDAD?

Tanto salud como enfermedad son términos que se refieren al ESTADO DEL SER HUMANO, no a órganos o partes del cuerpo.

ESTAMOS SANOS cuando la Energía Vital funciona correctamente:

  • a nivel físico con ausencia de enfermedad tal como la conocemos.

  • a nivel mental con buen funcionamiento del intelecto y sus funciones, memoria, concentración…

  • a nivel emocional libre de pasiones o emociones que nos alteran o hacen sufrir, celos, falta de confianza…

  • a nivel espiritual cuando somos capaces de trascender nuestro yo, nuestro egoísmo y somos capaces de vivir en armonía con el entorno, cumpliendo nuestra función en la vida.

En estado de salud las funciones del ser vivo se conjugan de forma ARMONIOSA, si una función se perturba, el conjunto pierde la armonía.

La ENFERMEDAD entonces es la pérdida de armonía o el TRASTORNO DEL ORDEN hasta ahora equilibrado. Es la manifestación a nivel físico o psíquico del mal funcionamiento de la Energía Vital.

Según la herencia que tenga cada uno, según sean las circunstancias de su vida, según sean las condiciones ambientales, la enfermedad que uno padezca será de un tipo o de otro, para cada persona y en cada momento. Pero solo hay UNA enfermedad, el desarreglo de la Energía Vital. Lo que normalmente llamamos “enfermedades“ son las diferentes manifestaciones de ese desarreglo.

Estas manifestaciones son los SINTOMAS y aparecen en el cuerpo o en la mente o en ambos. Son una señal que llama nuestra atención y que la medicina alopática trata de eliminar. Ej. Si se enciende una luz en el salpicadero del coche, y lo llevamos al mecánico, no nos conformaremos con que éste quite la bombilla para que desaparezca la señal. Sabemos que esta señal nos está indicando que hay un problema en una parte del coche a la que no podemos acceder fácilmente, que no se ve a simple vista, y le exigiremos que solucione el problema real.

EL SINTOMA ES LA EXPRESION VISIBLE DE UN PROCESO INVISIBLE QUE ES LA ENFERMEDAD.

Quien se puede beneficiar de la homeopatía

Quien se puede beneficiar de la homeopatía

Ventajas del tratamiento homeopático

Está indicada en general para toda enfermedad y en todas las etapas de la vida, bien como tratamiento exclusivo o como complemento de otras terapias.

El objetivo del tratamiento homeopático es conseguir la curación global del paciente mediante la estimulación de la capacidad de curación propia de cada persona.

Con una buena prescripción no hay efectos secundarios ni toxicidad de los medicamentos

ay situaciones en que esto es especialmente importante, como durantelos embarazos, en los niños, en los enfermos renales, en los enfermos con patologías hepáticas, en personas con úlceras de estómago, etc.

Potencian los mecanismos de defensa

Los medicamentos homeopáticos modifican la tendencia a enfermar y potencian los mecanismos de autodefensa; es por ello que es útil en la prevención de enfermedades recurrentes como resfriados, otitis, bronquitis, cistitis,

Trata trastornos crónicos

Con el medicamento homeopático se mejora el estado general y se corrigen trastornos crónicos como ansiedad, depresión, dolores de cabeza, asma, alergias, gastritis, diarreas, reumatismo, fibromialgia, vértigo, trastornos hormonales, etc.

Los medicamentos homeopáticos

Los medicamentos homeopáticos

Son sustancias de origen animal, mineral y vegetal, preparadosmediante un proceso estandarizado de dilución y sucusión (dinamización homeopática).

Se dispensan exclusivamente en farmacias, debido a que están regulados por la ley del medicamento (Real Decreto 2208/1994, de 16 de noviembre)

Son seguros, eficaces y bien tolerados. Se pueden administrar también a embarazadas, recién nacidos y ancianos.

Historia de la homeopatía

Historia de la homeopatía

La homeopatía (del griego homoios, semejante y pathos, enfermedad) es la ciencia de curar basada en la ley de los semejantes.

Hahnemann, su fundador, no fue el primero en hablar de esta ley. Ya Hipócrates, el padre de la medicina, en el siglo V a.c. afirmó que había dos méto­dos para tratar las enfermedades: el tratamiento con contrarios, donde un medicamento se utilizaba para oponer o contrarrestar los síntomas y signos de la enfermedad, y el tratamiento con similares, que esti­mulaba la capacidad curativa propia del organismo.

Estos dos enfoques del tratamien­to médico permanecieron activos hasta el siglo II d.c. cuando Galeno inclina toda su terapéutica a la ley de los contrarios y re­lega al olvido el tratamiento con similares. Por eso se puede afirmar que el padre de la medicina oficial o alopática es Galeno.

Sin embargo, este método no fue del todo exitoso. En el si­glo XVI, el médico suizo Paracelso utilizó métodos de tratamiento más ló­gicos y eficaces, y así revivió el concepto del tratamiento con similares, aunque no le dio el desarrollo que le daría Hahnemann 300 años después. A finales del siglo XVIII muchos tratamientos médicos se habían vuelto crueles y bárbaros, y las principales técnicas terapéuticas incluían sangrías, purgas, enemas y complejas mezclas de sustancias tóxicas.

Esta era la situación imperan­te cuando vivió Samuel Hahnemann, médico alemán, na­cido en Meissen, Alemania (1755 -1843). Desde corta edad, dio muestras de su talento. A los 12 años ya enseñaba a sus compañeros de clase la lengua griega por orden de su maestro. Después dominaría los idiomas de italiano, francés, inglés, árabe y latín. A los 20 años inició en Leipzig sus estudios médicos. Posteriormente se trasladó a Viena, y por último se doctoró en Erlangen (Alemania) en el año de 1.779. Ejerció la medicina galénica durante 10 años, en los cuales ganó repu­tación como clínico; pero la observación atenta le hizo comprender que la medicina galénica era insegura, porque carecía de bases firmes y constantes para sus indica­ciones y decidió abandonar la profe­sión a pesar de que era un médico de prestigio. Para afrontar las necesidades de la familia, puesto que ya era casado y te­nía entonces 5 hijos, se dedicó a la traducción de libros.

Realizando la traducción de la materia médica de Cullen (año de 1.790) encontró que este autor explicaba que la quina (corteza de un árbol del Perú) curaba el paludismo, por las propiedades amargas y astringentes. Hahnemann no estuvo de acuerdo con su opinión y decidió experi­mentar la quina en sí mismo, notando que se producían síntomas muy semejantes al paludismo (fiebres periódicas) y repitiendo varias veces la prueba para asegurarse de los resultados, obtuvo la reproducción de los mismos trastornos. De esto dedujo que la quina curaba el paludismo porque produ­cía síntomas semejantes a esta enfermedad, redescubriendo la ley de los semejantes y con ella la homeopatía.

La homeopatía cobró vida, oficial­mente, en 1.796, y en 1.810, en Dresden, se publicó la primera edición de su libro “Organón de la Medicina”, obra que des­cribe los fundamentos terapéuticos de la homeopatía.

Gracias a su gran eficacia en el tratamiento de las epidemias infecciosas que eran el flagelo de la época, la Homeopatía se diseminó con rapidez. Fue tanta su prosperidad, que en el año 1.890, solamen­te en Estados Unidos, había 22 escuelas de medicina homeopática, más de 100 hospitales homeopáticos, más de 60 orfana­tos y asilos para la tercera edad y más de 1000 farmacias homeopáticas, aunque la mayoría de estas instituciones desapare­cieron a comienzos del siglo XX debido a la notable persecución de que fue objeto por parte de la profesión médica ortodoxa, que veía en la Homeopatía una amenaza filosófica, clínica y sobre todo económica.

La homeopatía en el mundo

La homeopatía en el mundo

La homeopatía se utiliza actualmente en más de 80 países de todo el mundo, principalmente en Europa, América del Sur y del Norte (especialmente en Brasil y Argentina, México y Estados Unidos) y Asia. Son miles los médicos que la practican y millones los pacientes tratados.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe 2014-24 recomienda el uso de la homeopatía.

Un informe de la Liga Médica Homeopática Internacional (LMHI), organización que agrupa las asociaciones homeopáticas unicistas de todo el mundo, señala a Gran Bretaña como el país que lidera la homeopatía en Europea. En 1950, reconoció legalmente la Facultad de Homeopatía de Londres y en la actualidad cuenta con hospitales públicos que prestan asistencia homeopática en Londres (Royal London Homoeopathic Hospital), Glasgow (Glasgow Homoeopathic Hospital), Liverpool, Bristol y Turnbridge.

Francia es el país europeo que más utiliza medicamentos homeopáticos. Se calcula que uno de cada tres habitantes en Francia siguen tratamientos homeopáticos y París cuenta con el Hospital Homeopático de Saint-Jacques.

En Alemania las aseguradoras privadas reintegran los costes de los tratamientos. En Bélgica, el 30% de los ciudadanos utilizan medicamentos homeopáticos, según estudios del Ministerio de Sanidad belga.

Y así podríamos citar a todos los países europeos, cada uno con sus peculiaridades, pero casi todos, con formación homeopática universitaria, regulación de los medicamentos y de la práctica de la homeopatía.

En países como India, México y Brasil la homeopatía está integrada en el sistema sanitario público, como recientemente ha hecho el gobierno suizo en Europa, tras estudios de coste-efectividad a favor de la homeopatía.

En Estados Unidos los medicamentos homeopáticos se oficializaron en 1938. Las condiciones de su puesta en el mercado fueron precisadas por la FDA (Food and Drug Administration) en el Compliance Policy Guide de 1988.

El importante interés que ha suscitado la homeopatía en los médicos y su creciente utilización por la población ha conducido a que importantes universidades imparten formación en homeopatía y a la creación de hospitales homeopáticos en todo el mundo, en especial en Europa y América del Norte y del Sur.