DATOS DE LA HISTORIA DE LA HOMEOPATÍA EN LA REGION VALENCIANA EN EL SIGLO XIX
La región valenciana fue uno de los focos importantes de desarrollo de la homeopatía en el siglo XIX. Aunque no llegó a formarse una agrupación que centralizara las actividades homeopáticas, hubo muchos y destacados médicos partidarios de la doctrina hahnemanniana que consolidaron en el tiempo una tradición de práctica homeopática.
Cuando Alvarez de Araujo publicó su Anuario en 1862 menciona en Valencia a José Vicente Agustín que tenía un dispensario en el que atendía a numerosos pacientes con este método y a Ignacio Cifré Picó, discípulo del Dr. Sebastián Coll, uno de los más antiguos homeópatas de aquellas tierras.
Entre los homeópatas más destacados tenemos a Justo Juez y Sirvent de Esteve y Gras. Nació en 1809 y a los 24 años empezó a ejercer la medicina con gran entusiasmo, pero enseguida sufrió la decepción y el desengaño de ver que la teoría estaba en oposición a la práctica; también veía los efectos adversos de algunos tratamientos, por lo que resolvió hacer uso de medios muy sencillos que al menos no enfermaban más a la gente. En 1843 fue a Madrid donde se relacionó con el Dr. Hysern, quien le llevó a conocer la homeopatía. Al principio manifestó una mezcla de interés y escepticismo pero viendo los resultados se decidió a estudiarla más a fondo para posteriormente ponerla en práctica . En 1865 publicó un opúsculo titulado Régimen alimenticio en el tratamiento homeopático.
El Dr. Justo Juez figura en el Anuario de Alvarez de Araujo como socio corresponsal de la Hahnemanniana Matritense en 1849 y como socio fundador del Instituto Homeopático Español en el mismo año.
En el mismo Anuario también cita Araujo entre los primeros médicos que ejercieron en Valencia a Manuel Alcacer, Gabriel Martínez, al cirujano Agustín Gascó, Vicente Ors, José Ruiz, Manuel Pastor, con quien estuvo durante un tiempo Tomás Pellicer Frutos estudiando homeopatía y José Mateu Garín que en 1850 publicó la traducción de una obra del homeópata Alfonso Teste llamada El tratado homeopático de las enfermedades agudas y crónicas de los niños y en 1851, junto al Dr. Bernardino Duvós, sacó a la luz en Alcoy un periódico llamado Boletín de la Congregación Homeopática de Valencia, que tuvo una corta existencia.
Vinyals menciona a los doctores Francisco Orenga que era director interino de Aguas Minerales, socio corresponsal de la Sociedad Francesa de Homeopatía y homeópata notable. Bernardino Duvós y del Barco, quien al lado de los doctores Manuel Pastor y Mateu Garín atendió con homeopatía a numerosos enfermos durante la epidemia de cólera de 1854. Años más tarde se trasladó a vivir a Madrid, donde falleció en 1878. El Dr. Duvós fue socio de número de la Hahnemanniana Matritense desde 1860. Era Caballero de la Orden de San Juan y Comendador de la Orden Americana de Isabel la Católica. Falleció en 1878 en Carabanchel.
Otro médico que dedicó su vida profesional a esta medicina fue Juan Mañá, autor de dos textos enfocados al uso familiar de la homeopatía: La salud de los niños. Manual de higiene de los niños y tratamiento homeopático de las enfermedades de los mismos para uso de las familias (1876) y La salud de las madres. Manual de higiene de las mujeres y tratamiento homeopático de las enfermedades de las mismas durante la maternidad, para uso de las familias (1877) y tradujo varias obras de autores extranjeros: Notas prácticas sobre los nuevos remedios americanos y algunos otros medicamentos de Richard Massy (1878), Lecciones sobre las enfermedades del corazón del Dr. Edwin Hale (1878), Tratamiento higiénico, médico y quirúrgico de las enfermedades de las mujeres, en especial las que son causa de esterilidad, de los desórdenes y accidentes del embarazo y del parto doloroso y difícil, también de Hale (1881) y De las enfermedades del cerebro y su tratamiento homeopático de Hart (1883).
También por estas fechas salen a la luz otras publicaciones en Valencia, dos obras de Mateo Ginés Ortiz, el Nuevo manual de medicina homeopática para uso de las familias (1885) y el Indicador homeopático (1888).
Otro homeópata que menciona Vinyals es Felipe Ascot Benet convencido seguidor de los principios hahnemannianos que ejerció en Tortosa y en Valencia. Murió joven pero tuvo varios discípulos, entre ellos el Dr. Ballestrín que ejerció en Lorca (Murcia).
Siguiendo en Valencia y en época más reciente tenemos como homeópata a Antonio Hernández Galicia. Nació en 1849 y se licenció en medicina en 1873. Durante los primeros años ejerció como médico convencional, fue nombrado Director del Balneario de Montanejos y trabajó en algunos pueblos de titular pero terminó desencantado de una medicina que le proporcionaba pocos éxitos, llegando incluso a abandonar el ejercicio profesional. Su hermano el Dr. Fernando Hernández, era homeópata en Madrid y le animó a conocer la homeopatía y la obra de Hahnemann, por lo que se trasladó a la capital para estudiar en el Hospital e Instituto Homeopático de San José. Una vez adquirida la formación necesaria se fue a Carcagente (Valencia) y abrió un consultorio homeopático. Tenía gran éxito en su práctica al punto de recibir enfermos que acudían de todos los pueblos porque consideraban sus curaciones como milagrosas. Esta situación provocó una reacción de rechazo en su contra que le llevó a tener que suspender la consulta y abandonar el pueblo . En 1893 se trasladó a Madrid y continuó trabajando con la homeopatía. Durante esa época pasó el examen del Hospital Homeopático para obtener el título de médico homeópata que consiguió en 1894. Escribió algunos artículos sobre la situación de la homeopatía en Madrid para la Revista Homeopática de Barcelona y en 1898 fue nombrado socio corresponsal de la Academia Médico Homeopática de aquella ciudad. Después de residir en Madrid durante cuatro años se trasladó de nuevo a su Valencia natal. Falleció en 1926.
Ramón Fortuny Cabré ejerció también la homeopatía por estas tierras aunque había nacido en Tarragona y había hecho sus estudios de medicina en Barcelona. Después estuvo en Cuba como Director del Hospital de Guanajay, hasta que una enfermedad le llevó a regresar a España. Se instaló primero en Barcelona y por medio de su amigo el Dr. Benavent, médico homeópata, entró en contacto con esta medicina. Tres años después se fue a Valencia, prosiguió sus estudios de la terapéutica hahnemanniana y posteriormente empezó a practicarla en aquella ciudad donde permaneció hasta su muerte.
Federico Ibáñez Roig nació en Valencia en 1880, estudió medicina y ya desde el inicio quiso dedicarse a la terapéutica que le había curado una lesión grave en los ojos cuando tenía dos años. El Dr. Juan Mañá le había tratado una ceguera debida a una úlceras que no habían remitido con ningún otro tratamiento. Una vez terminada su carrera y al lado del Dr. Mañá, se formó en el método homeopático para dedicarse posteriormente a su práctica.
Francisco Javier Saqués Perrín nació en Barcelona, estudió el bachillerato en Alicante, hizo la carrera de Aduanas en Almería y posteriormente estudió medicina en Valencia. Fue declarado inútil para el servicio militar por una afección de corazón que terminó curando con homeopatía su propio padre, también homeópata. El éxito de su curación le llevó a dedicarse a este método. En el International Homoeopathic Council de Barcelona de 1924, el Dr. Saqués acudió como representante de todos los homeópatas de Valencia.
Otros médicos homeópatas fueron Manuel Martínez Rodrigo, natural de Valencia y que se dedicó a la homeopatía porque la conocía en su propia familia ya que tenía un hermano también homeópata. Federico Salvador Carbona hijo del homeópata Francisco Salvador ejerció la homeopatía en la ciudad del Turia y Vicente Boquera, discípulo de Antonio Hernández con quien trabajó en su consultorio durante un tiempo.
En la provincia de Valencia estaban Santiago Adrover en Gandía, Tomás Alabarta Andreu en Carcagente, Pedro Ballester Julbé en Játiva y José Pellicer Serra en Tabernes de Valldigna.
En Alicante uno de los primeros médicos que practicaron la homeopatía fue Pascual Valcanera, subdelegado de Sanidad de dicha ciudad. Falleció en 1868 a la edad de 74 años, fue socio fundador no residente del Instituto Homeopático Español y socio corresponsal de la Hahnemanniana Matritense. En 1849 publicó la traducción de un texto homeopático de autor desconocido llamado Tratamiento homeopático preservativo y curativo del cólera morbo según muchos médicos del Norte. Sus hijos Manuel y José también fueron homeópatas. Practicó la doctrina de Hahnemann con gran entusiasmo y tuvo que soportar por ello, los desprecios de sus colegas. Obtuvo excelentes resultados con la homeopatía, entre ellos la curación del Dr. Manuel Ausó, quien con motivo de padecer una grave enfermedad fue tratado con éxito por el Dr. Valcanera.
Manuel Ausó Monzó fue uno de los homeópatas más importantes de este período. Nació en Alicante en 1814 en el seno de una familia humilde, por lo que tuvo que hacer un largo recorrido hasta llegar a ser médico. Primero estudió Latinidad en un convento, después fue a Orihuela donde estudió Filosofía, posteriormente inició la carrera de medicina en Madrid y se doctoró en Valencia, pasando previamente por Barcelona donde hizo las prácticas pertinentes.
Esta entrada fue publicada el Jueves, 16 de Noviembre de 2006 a las 10:33





