¿Homeopatía unicista o pluralista?

Por homeopatía unicista entendemos el tratamiento del enfermo con un solo medicamento homeopático por vez, el más similar, que cubre la totalidad de los síntomas. Por homeopatía pluralista entendemos el tratamiento del enfermo con varios medicamentos homeopáticos a la vez, dirigidos, cada uno de ellos, a un síntoma o grupo de síntomas o a favorecer la eliminación de tóxicos del organismo, etc.

Si hemos hablado de que la enfermedad es el desarreglo de la EV, que ésta es un campo electromagnético que regula todas las funciones del organismo*, que funciona como un conjunto, y que la alteración de una de sus partes produce una alteración en el conjunto, que se pone en marcha un mecanismo de defensa para tratar de preservar la armonía del organismo en su totalidad, no tiene sentido tratar cada parte por separado. Lo lógico será buscar el medicamento que “arregle“ la EV.

Si el medicamento homeopático es efectivo en función del principio de resonancia, y cada medicamento, como sustancia que es diferente de las otras, tiene un frecuencia vibratoria diferente, sólo puede haber un medicamento más similar para la EV de un enfermo, el similimum. Los demás tendrán una similitud menor, y en consecuencia serán menos homeopáticos.

Si damos un medicamento homeopático y éste en función de su similitud desencadena el mecanismo de defensa del organismo, hay que dejar que éste actúe, y no volver a medicar mientras no se estabilice la EV, mientras el mecanismo de defensa esté actuando.

Si damos varios medicamentos a la vez, repetidos de forma aleatoria, sin tener en cuenta los cambios producidos ¿qué pasa a nivel energético?:

1- No sabemos cuál de todos los medicamentos ha actuado. Así que en caso de “sonar la flauta por casualidad“, para la próxima alteración, no sabremos qué medicamento darle (¿o los repetimos todos?)
2- Repetimos la dosis antes de que termine de actuar el mecanismo de defensa, con lo cual interferimos en la curación, pudiendo detenerla, y en el peor de los casos volver a enfermar.
3- No damos tratamiento en función de la totalidad, sino en función de síntomas o grupos de síntomas, el síntoma desaparece pero el conjunto enferma más, se produce una supresión (igual que si tratamos con un corticoide o un antibiótico, o peor porque actúa a nivel energético y más profundo), y eso significa que el paciente pasa a un nivel de enfermedad más profundo.

Si la ENERGÍA VITAL es una, solo puede ser estimulada por una frecuencia vibratoria, todo lo demás solo puede crear caos y desconcierto. Imaginemos una orquesta en la que tocan instrumentos que están desafinados (diferentes frecuencias vibratorias), lo que saldrá es ruido, no habrá armonía, y hablamos de restituir la armonía perdida…

Esta entrada fue publicada el Jueves, 16 de Noviembre de 2006 a las 10:01